Ysabelita, esto es lo que dice el libro que estoy leyendo. Lo he copiado para ti, pero seguro que también es para mi, para algún
día,
seguuuuuuro:
El ópalo , según J.A.Dow es una piedra del cuerpo mental.
Las distintas variaciones que ha usado esta señora en su trabajo -
ópalo de agua azul australiano, el ópalo blanco y en menor grado el ópalo de fuego- todos parecen ser variaciones sobre el tema del movimiento y el fluir.
El flujo de la energía del ópalo tiene una cualidad etérea, se
vería como una aparición
espiritual, flotante aunque contenida. Los ópalos siempre han sido considerados piedras femeninas por su alto contenido de agua, pero la autora cree que son más
representativos de la conciencia de evolución andrógina que del emerger de lo femenino.
Si existen barreras para la
fusión de las polaridades masculina y
femenina en la conciencia, se originan dentro de las restricciones de un sistemas de creencias, más
que en cualquier clase de respuesta emocional o dicotomía bioquímica. La agresión, o más bien, la actitud de acción hacia la vida que se da con tanta naturalidad en los hombres, es un condicionamiento del que las mujeres quedan eximidas a una edad temprana, así como los hombres
están condicionados a sublimar su sensibilidad y
reprimir sus sentimiento. A nivel del alma somos tan masculinos como
femeninos, y las diferencias físicas, que son estructurales y hormonales, no parecen jugar un papel muy importante en la formación de la personalidad.
Cuando aparecen los ópalos en un
escenario, significa que la
energía masculina es incapaz de combinarse y fluir con la femenina.
Los ópalos de agua australianos son piedras blancas opacas con un matiz azulino, habitualmente
pequeñas y muy densas, sin
iridiscencia. En un escenario indican que la energía no fluye, que hay un bloqueo en algún lugar de l sistema
etérico, que tiene que ver con la expresión de la
energía femenina en un nivel físico. Los ópalos de
agua son más
translúcidos y pueden ejercer más impacto sobre el sistema
etérico.
La autora ha usado estas piedras conjuntamente con gema silícea en mujeres que
tenían problemas menstruales o los calambres que siguen a la
amniocentesis. En ambos casos, el dolor que se siente se debe a que la energía esta bloqueada en cierto nivel, físico u otro, y que si lográramos que fluyera otra vez, el dolor desaparecería.
A la autora nunca se le ha presentado un hombre que eligiera esta piedra, pero si por casualidad se presentara, tendría que asumir que existe una gran influencia
femenina en su vida.
Con frecuencia aparecerá el ópalo de fuego en los escenarios de las personas que son apasionadas respecto de sus creencias. Parece que la polaridad de este ópalo es opuesta a la del ópalo de agua y que tiene un
movimiento más enérgico y vehemente que fluido y
receptivo. El
ópalo de fuego parece
catalizar las cualidades de dogmatismo y liderazgo en la
gente, y tanto los hombres como las mujeres son
atraídos a esta piedra aunque, por regla general, los ópalos no son elegidos con tanta frecuencia como la malaquita o la
sugilita, otras de las piedras que movilizan la energía del cuerpo
etérico.
Alguien que elige el ópalo de fuego para el escenario probablemente es un
líder natural que está luchando para no ser objeto de la atención general.
El
ópalo blanco activa la
energía madre universal que existe dentro de todos nosotros, como un arquetipo de unificación y que no es ni masculina ni femenina. La
gente la toma con una
especie de veneración.
Más mujeres que hombres se acercan al ópalo blanco, pero cuando lo hacen los hombres, tienden a ser individuos muy evolucionados, centrados en lo espiritual.
Explica Dow, que una vez a un hombre se le llenaron los ojos de lágrimas cuando le explicó que esta piedra representaba a la madre universal y que le estaba
diciendo algo acerca de la forma en que él ser relacionaba con la tierra y con el cosmos, y que esa era
problablemente una parte importante del trabajo que
había elegido hacer aquí.
Cada vez que ve un ópalo blanco en un
escenario sabe que se está trabajando con problemas cuya aplicación es colectiva o global y que las personas a las cuales movilizan,
están funcionando en este planeta, muy cerca de su máximo potencial.
Dow piensa que los ópalos estimulan primero la mente y el espíritu.
YO QUIERO UNOOOOOOOOOOOO!!!! :-)